martes, 29 de enero de 2008

TICs: consecuencias negativas y positivas

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación se han instalado en la educación de tal manera que son merecedoras de reflexión. Como todo hecho, tendrán sus consecuencias positivas y negativas, aún más cuando muchas de estas tecnologías no se han introducido con perspectivas educativas sino con fines económicos rentables y reclamo educativo.

Estas tecnologías no se han incorporando en la educación, al contrario se han introducido y con un destacado esnobismo más que una necesidad o validez educativa, teniendo como consecuencias el que no se esté resolviendo, o al menos ayudando en parte, algunos problemas educativos como el fracaso y la desmotivación escolar. Dichas tecnologías se están centrando únicamente en el terreno de la información dejando atrás el del conocimiento. Las funciones que las TIC pueden realizar en el campo educativo son varias como el facilitar que los alumnos construyan la información, propiciar la interactividad entre los usuarios del sistema, la actualización inmediata de la información, favorecer la creación de entornos que colaboren en el aprendizaje, etc.….

Así pues hay que tener en cuenta ciertos aspectos importantes: en primer lugar que las TIC no han surgido en el contexto educativo, simplemente se han incorporado; otro sería que se trabaja inicialmente en crear esa determinada tecnología y sólo después se plantea la cuestión del problema que podría resolver; y finalmente el que cualquier TIC sea eficaz o no, dependerá de variables como la estructura de los contenidos, los contextos donde se apliquen,…. Estas tecnologías como decía Cabero (1998) son simplemente un elemento curricular más y por tanto dependerán de cómo se apliquen o en dónde se apliquen para que tengan relevancia en un buen proceso educativo.

Otro factor relevante, como comentaba al principio es que estas TIC se están introduciendo a la educación con vistas hacia una óptima rentabilidad económica y reclamo educativo, produciéndose en su introducción un esnobismo aplastante, en lugar de su integración con fines educativos.

Sin embargo estas podrían convertirse en un elemento muy importante, al igual que en un recurso potencializador para la educación si se diesen ciertos cambios en algunos elementos del acto instruccional, algunos de estos cambios más significativos sería el enfocado al profesorado, ya que este juega un papel importantísimo en el proceso de enseñanza- aprendizaje. Este cambio en el profesorado se produciría en el desempeño de nuevos roles como consultores y facilitadores de información, así como del aprendizaje, diseñadores de medios, moderadores y tutores virtuales, evaluadores continuos y asesores, orientadores,….No se trata de que el profesor pierda protagonismo en lo referente al terreno informativo sino que será un soporte de información y de acceso a recursos para los propios estudiantes. Además el profesor realizará el esfuerzo suficiente como para garantizar que todos los participantes en el proceso tengan las mismas posibilidades para incorporarse, independientemente de sus posibilidades de acceso a las tecnologías. Así pues, el profesor se convertirá en un facilitador del aprendizaje, encontrándose a disposición de los estudiantes, independientemente del entorno en el que se encuentre, para que estos lleguen a aprender. Este jugará un papel importantísimo en el diseño de medios, materiales y recursos adaptados a las características de sus estudiantes, materiales que serán elaborados de forma colaborativa. Pero hay que destacar dos roles fundamentales que el profesor jugará en estos nuevos entornos de comunicación: el de moderador y tutor virtual. En estos nuevos entornos los ordenadores son imprescindibles para poder establecer la comunicación entre los diferentes participantes en el proceso de enseñanza- aprendizaje. Esta comunicación intermediada por el ordenador nos permitirá distribuir programas flexibles de aprendizaje que, gracias a sus diferentes elementos y recursos técnicos, favorecerán una comunicación sincrónica y asincrónica entre los participantes en el proceso de instrucción. Llegado en momento el profesor se convertirá en el intermediario entre el estudiante y la institución educativa virtual en dónde se encuentre cursando los estudios, siendo muy importante que el profesor pueda aportar información y asesoramiento, ya que la credibilidad en el sistema pasará en un primer momento por él. Podría decirse que la incorporación a las tecnologías de la enseñanza tendrá consecuencias directas para la transformación de los roles que desempeñará el profesor, pero éste seguirá siendo determinante para conseguir e impulsar un sistema educativo de calidad.

Otro factor positivo de la incorporación de estas tecnologías, además de suponer nuevos medios para la transmisión de la información, es la creación de nuevos entornos formativos y el desarrollo de nuevas posibilidades comunicativas entre los participantes en el acto instruccional, de las que se pueden destacar: la eliminación de barreras espacio- temporales entre el profesor y el estudiante; la flexibilización de la enseñanza; la ampliación de la oferta para el estudiante; favorecer tanto el aprendizaje cooperativo como el autoaprendizaje,….

Para concluir, estas tecnologías de la información y la comunicación en la educación, como hemos podido observar, tienen sus consecuencias positivas y negativas, pero sobre todo creo que no están a disposición de todas las personas, puesto que aquellas que vivan en países en desarrollo, difícilmente pueden acceder a dichas tecnologías. Así como a nosotros los que vivimos inmersos en ellas, este proceso de enseñanza- aprendizaje se nos dificulta un poco si no tenemos Internet, teniéndonos que trasladar a cualquier lugar donde lo haya. Pero por el contrario, si que es verdad que nos aportan muchas comodidades en lo referente a que no importa el lugar dónde estés para poder cursar, por ejemplo, una asignatura o que estés trabajando y estudiando al mismo tiempo y te coincidan los horarios y no puedas asistir, ya que como he comentado anteriormente no existen barreras de espacio ni de tiempo entre el profesor y el estudiante, hecho que provoca, entre otros una enseñanza más flexible.